domingo, 6 de agosto de 2017

Soneto a Teresa, Eduardo Carranza

Teresa, en cuya frente el cielo empieza, 
como el aroma en la sien de la flor.
Teresa, la del suave desamor
y el arroyuelo azul en la cabeza.

Teresa, en espiral de ligereza,
y uva, y rosa, y trigo surtidor;
tu cuerpo es todo el río del amor
que nunca acaba de pasar. Teresa.

Niña por quien el día se levanta,
por quien la noche se levanta y canta,
en pie sobre los sueños, su canción.

Teresa, en fin, por quien ausente vivo,
por quien con mano enamorada escribo,
por quien de nuevo existe el corazón.
Eduardo Carranza
Colombia
Villavicencio, 23 de julio de 1913
Bogotá, 13 de febrero de 1985

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